Entrevistas en Video
miércoles, 18 de mayo de 2016
PRORROGARON LA PRESENTACIÓN DE PROPUESTAS DE INVESTIGACIÓN
La Asociación Boliviana de Investigadores en Comunicación y la Universidad Nacional de Salta recibirán los proyectos de socios, docentes e investigadores hasta el 10 de julio.
“QUIERO BAILAR HASTA QUE MI CUERPO DIGA BASTA”
Anabella del Milagro Veleizán es alumna del tercer año de la carrera de Ciencias de la Comunicación. Distribuye su tiempo entre los libros, las amistades y los ritmos latinos, actividades fundamentales en su vida.
Por Lourdes Rasgido Brown
“Ani” como es conocida por sus amigos y familiares tiene 20 años y vive entre rutinas de baile. Comenzó sus estudios universitarios en el año 2014 y actualmente se encuentra cursando el tercer año de su carrera en la Universidad Nacional de Salta. Una de sus pasiones es el periodismo por eso estudia esta carrera. Pero también descubrió en lo que va del cursado que lo suyo no sólo pasa por el mundo de lo periodístico sino también con lo relacionado a lo audiovisual. “Actualmente estoy cursando televisión, creo que eso es lo que me gusta: los medios, armar notas, flash informativos, etc.”, comentó la estudiante.martes, 17 de mayo de 2016
PRESENTARÁN EL LIBRO "LOS LULES DEL PASAJE BALBUENA"
La actividad se realizará este miércoles a las 18 en el Cabildo histórico del Norte.
El libro denominado “Los lules del Pasaje Balbuena, la frontera chaqueña occidental (siglos XVII y XVIII)” es de la autoría de la Prof. Norma Estela Aguilar, especialista en Historia Argentina de la Universidad Nacional de Salta. La publicación trata la fronterización del Chaco occidental, en los siglos XVII y XVIII, para lo que la autora realizó un trabajo documental teniendo en cuenta los testimonios indígenas que narran este proceso desde su mirada.
La presentación del libro estará a cargo de la Dra. Bárbara Aramendi y se realizará el miércoles 18 de mayo en el Cabildo Histórico del Norte a las 18.
PROYECTARON TRANSLATINA EN EL SUM
El proyecto surge a partir de la organización del grupo LGBTIQ humanidades, que nuclea a estudiantes de diferentes carreras de nuestra facultad: letras, antropología y comunicación.lunes, 16 de mayo de 2016
“ACCIÓN, ACCIÓN, ACCIÓN PARA LA LIBERACIÓN”
A 47 años del Rosariazo, recordamos una de las tantas movilizaciones que tuvo como protagonistas a los estudiantes en una histórica jornada de lucha.
En 1966 un golpe de estado, derrocó al gobierno democrático de Arturo Illia y el General Juan Carlos Ongania asumió la presidencia. La transición de poder agudizó la crisis a social y económica de nuestro país. El alarmante incremento de la pobreza, las restricciones de expresión, de prensa y de todas las libertades individuales formaron parte de ese escenario.
En 1969 en la Ciudad de Corrientes, los estudiantes universitarios se manifestaron en contra del aumento del 500% en los precios del Comedor Universitario. La policía reprimió a los manifestantes y devino en el asesinato del estudiante Juan José Cabral. En repudio a este hecho, los estudiantes Rosarinos protestaron contra estas medidas y el gobierno militar declaró: zona en emergencia.
El 16 de Mayo, dado los sucesos ocurridos en la Facultad de Medicina de Corrientes, el Rector Cantini de la Universidad Nacional de Rosario, decidió la suspensión de las actividades durante tres días, cerrar las facultades y el Comedor Universitario. Cantini argumentó que los beneficios eran utilizados por “agitadores”.
Al día siguiente, los estudiantes, protestaron nuevamente frente al Comedor Universitario. La manifestación que coreaba “Acción, acción, acción para la liberación”, fue reprimida por la policía. Entre golpes y corridas los jóvenes continuaban resistiendo. El edtudiante Adolfo Bello ingresa a la Galería Melipal que no contaba con salidas y quedó acorralado. El Oficial Lezcano da la voz de alto, el joven se detiene, le dispara y muere. Bello fue el primer estudiante rosarino de Ciencias Económicas asesinado durante la dictadura de Ongania.
La reacción ante la muerte de Adolfo Bello, generó que los universitarios rosarinos se dirigieran hacia la CGT en busca de apoyo. Organizaron una olla popular, para reemplazar los beneficios del comedor e iniciaron lo que llamaron “La Marcha del Silencio”.
El 21 de mayo, 4000 manifestantes marcharon desde la olla popular instalada frente al local de la CGT, hacía la Jefatura Policial de Rosario. Al comenzar la movilización fueron reprimidos con gases lacrimógenos y fuerza física. La gente que vivía en la zona, al ver esto, comenzó a tirar papeles o cartones para hacer fogatas y contribuir a contrarrestar el efecto de los gases.
Los manifestantes intentaron tomar la Jefatura de Policía, pero desistieron de la idea y ocuparon el rectorado de la Universidad y la sede de transmisión de LT8 Radio Rosario. En medio de tanta confusión por escapar de la represión policial, Luis Blanco un obrero metalúrgico de quince años que asistía a una escuela técnica, fue abatido y un balazo terminó con su vida.
A partir de allí, comenzó un proceso de organización entre la clase obrera, estudiantes universitarios y todo aquel ciudadano que se posicionaba contra la dictadura cívico-militar. Así, comenzó una etapa de intensas luchas en defensa de nuestros derechos y que hasta el día de hoy se mantiene vigente
domingo, 15 de mayo de 2016
PELEAR POR LA UNIVERSIDAD DEL PUEBLO
Lucha estudiantil
Un día como hoy recordamos a Juan José Cabral un estudiante de 22 años asesinado el 15 de mayo de 1969, por luchar por un comedor universitario para todos, durante el denominado “Correntinazo”.
Con un panorama similar al de hoy, donde estudiantes acompañan a sus docentes a la calle a reclamar un salario digno, un panorama donde la educación pública corre un gran peligro, recordamos a 47 años del denominado Correntinazo a Juan José Cabral, un joven de 22 años que luchó por los derechos del estudiante.
Todo se desencadenó cuando Cabral junto a sus compañeros se enteraron que el Rector de la UNNE (Univ. Nacional del Nordeste) Carlos Walker tomó la decisión de privatizar el comedor universitario. El comedor permitía que muchos estudiantes de bajos recursos pudieran alimentarse para seguir estudiando. Ante la medida, los centros de estudiantes junto a la Federación Universitaria del Nordeste, se organizaron para luchar contra esta insólita decisión que dejaba fuera de la universidad a varios de ellos. A esta lucha se suman la CGT (Confederación General del Trabajo) y otros movimientos; y la población correntina se levanta para reclamar otras medidas que el gobierno estaba tomando. La situación del país en ese momento era insostenible: devaluación, desempleo, cierre de fábricas, ingenios, industrias, congelamiento de sueldos etc. El escenario político económico no era muy propicio para el pueblo, era cuestión de tiempo para que la gente se alzara contra el Poder. Juan Carlos Onganía Presidente del gobierno de facto en ese entonces sostenía que se debía realizar un trabajo arduo de moralización en la sociedad, por lo que impone ciertas leyes. Entre ellas la Ley de Arbitraje obligatorio, que restringe el derecho de huelga, ya que es un indicio de la revolución y las masas deben mantenerse en calma para así tener un mejor control y manejo de ellas. Por lo tanto cualquier acción que quebrantara la “paz” debía ser reprimida sin importar cómo, ni con qué.
Era casi el mediodía del 15 de Mayo de 1969 cuando los estudiantes se dirigieron al rectorado a reclamar por la no privatización del comedor universitario, todos se agolparon en la Plaza Sargento Cabral de la capital Correntina, cuando fueron violentamente reprimidos por la fuerza policial entre balas, gases y bombas. Varios compañeros cayeron, entre ellos Juan José Cabral o “Chelo” como era apodado, un estudiante de medicina de 22 años, militante del movimiento reformista universitario. La trágica muerte de Cabral desencadena la gran rebelión estudiantil argentina. La represión logró que la juventud dijera basta y se uniera aún más. Los estudiantes de todas las universidades nacionales se impusieron ante el gobierno, el Correntinazo fue el inicio de las grandes luchas estudiantiles denominadas el Cordobazo y el Rosariazo.
Hasta el día de hoy, Chelo Cabral es una de las caras de la revolución estudiantil y mantiene viva la llama de las luchas de los estudiantes contra las medidas injustas que atentan contra la educación pública.
